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Crimen del kiosquero asaltado en Ramos Mejía: llegó Sergio Berni y fue insultado

 Piden la renuncia de Espinoza, Cristina y Berni

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Vecinos se manifestaron frente a la comisaría donde están detenidos los autores del robo y asesinato. El ministro llegó por la noche.

Incidentes en la noche del Domingo con Berni y los demás insultados

Una serie de incidentes tomaron el protagonismo de la marcha autoconvocada este domingo para pedir justicia por el kiosquero asesinado a sangre fría en un intento de robo en su comercio, en pleno centro de Ramos Mejía.

Fue frente a la Comisaría 2° de dicha localidad, en la cual se encuentran detenidos los acusados (un hombre de 29 años y una menor de 15), donde vecinos cortaron la calle y comenzaron a quemar conos policiales entre otros objetos para encender una fogata en el marco de la protesta que convocó a más de un centenar de vecinos.

Por la noche de este domingo se apagó ese fuego pero se encendió otro, al arribar el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, que fue recibido con insultos y al grito de "asesino" por una turba que se enardeció.

Su presencia, no obstante, fue un reclamo por la tarde, en voz de familiares de la víctima.

Algunas personas se treparon a las columnas de la sede policial. Una señora gritaba desde allí a los móviles de la televisión. Y los agentes policiales formaron un cordón en la entrada de la comisaría, de manera preventiva.

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Clarín.comPoliciales
Actualizado al 08/11/2021 3:12
Una serie de incidentes tomaron el protagonismo de la marcha autoconvocada este domingo para pedir justicia por el kiosquero asesinado a sangre fría en un intento de robo en su comercio, en pleno centro de Ramos Mejía.

Fue frente a la Comisaría 2° de dicha localidad, en la cual se encuentran detenidos los acusados (un hombre de 29 años y una menor de 15), donde vecinos cortaron la calle y comenzaron a quemar conos policiales entre otros objetos para encender una fogata en el marco de la protesta que convocó a más de un centenar de vecinos.

Por la noche de este domingo se apagó ese fuego pero se encendió otro, al arribar el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, que fue recibido con insultos y al grito de "asesino" por una turba que se enardeció.

Su presencia, no obstante, fue un reclamo por la tarde, en voz de familiares de la víctima.

Algunas personas se treparon a las columnas de la sede policial. Una señora gritaba desde allí a los móviles de la televisión. Y los agentes policiales formaron un cordón en la entrada de la comisaría, de manera preventiva.


Según explicaban a los gritos, decidieron iniciar las quemas para intensificar su pedido de que no los liberen. Especialmente a la adolescente involucrada en el crimen.

Entre los carteles que se destacaban en la protesta, habían frases como "Basta de Zaraza" o "Matanza zona liberada". En otra pancarta se leía: "Algo peor que un político corrupto es un ciudadano que los defienda". El reclamo por el crimen ya impactaba en la política.

El crimen que conmocionó al barrio ocurrió este domingo cerca de las 14, en Avenida de Mayo y Alvarado, en una de las más populares localidades del partido de La Matanza. Según testimonios, al menos dos personas ingresaron al kiosco donde trabajaba Roberto Sabo, de 45 años, para asaltarlo.

Sin embargo, este se habría resistido y, en consecuencia, fue asesinado a sangre fría, según los primeros datos, de un disparo en la cabeza. Horas más tarde, su mujer, en declaraciones que brindó a LN+, reveló que al hombre "le pegaron seis tiros".

Los delincuentes instantáneamente huyeron del lugar a bordo de un Ford Focus color negro que le robaron a un remisero después de intimidarlo con un arma de fuego, pero lo chocaron a cuatro cuadras del lugar.

En el raid delictivo, ingresaron a un supermercado para simular que estaban haciendo compras y cambiarse la ropa, con el objetivo de no ser identificados.

Finalmente, fueron detenidos en avenida de Mayo y Rivadavia, a unos 800 metros del kiosco, en un operativo cerrojo de efectivos de la Comisaría 2da. de Ramos Mejía. En su huida, los delincuentes también habían utilizado una moto que le robaron a un delivery.

La esposa: "Lo mataron por dos pesos"


Patricia, la esposa del hombre asesinado, habló públicamente en las últimas horas del domingo. Se mostró fuerte y con sed de venganza hacia los supuestos culpables. Y remarcó que al kiosquero lo mataron “por nada”.

“Hace años que tiene el negocio acá y hoy, por dos mangos, porque no se llevaron nada, le pegaron seis tiros. Por nada, literalmente, porque las bolsas quedaron ahí con las cosas”, contó la mujer, madre de un hijo que crió Roberto, quien a su vez tenía dos hijos que convivían con la pareja.

En declaraciones a LN+, Patricia recordó lo querido que era su marido y dijo sentir “mucha tristeza y dolor” por las horas que atraviesa. “Me gustaría que saquen a la persona que mató a mi marido acá a la puerta y nosotros nos encargamos. Lo hacemos en dos minutos”, deslizó, dominada seguramente por esos sentimientos.

También apuntó contra Berni: “Entró, nos saludó y todo quedó en la nada. Todos nos dieron el apoyo, pero no se va a solucionar nada y este va a ser un caso más, como un montón”.

“Los padres también viven de Roberto y están destrozados. Destruyeron a varias familias”, remarcó desde la puerta de la comisaría donde se encuentran detenidos los acusados.

Propato apuntó contra la Justicia


Sergio Berni recibió un apoyo esperable pero controvertido, cuando en la noche del domingo su esposa y legisladora bonaerense, Agustina Propato, culpó del asesinato a la Justicia.

Invitada a Crónica TV, la pareja del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires hizo énfasis en que el acusado del crimen es "reincidente", ya que "estuvo preso desde el 2014 hasta el 2020".

"Tenemos que revisar el sistema judicial, hay un Poder Judicial que muestra claramente muchas fallas", analizó.

Además, Propato consideró que el sistema penitenciario "no cumple evidentemente con la función y misión que tiene, que es la resocialización de los internos".

Finalmente, destacó que durante la gestión de Berni "se ha quintuplicado el número de policías por ratio" en la Provincia.

Tuvieron que empujar un patrullero en el lugar donde mataron al kiosquero

Una insólita secuencia se dio este domingo en Ramos Mejía, en el marco del episodio que terminó con un kiosquero asesinado a sangre fría en pleno centro de esa localidad, situada en el partido de La Matanza, en el oeste del conurbano bonaerense.

Un patrullero que se encontraba en el lugar donde mataron a Roberto Sabo tuvo que ser empujado por efectivos policiales porque, al parecer, se quedó sin combustible.

Las imágenes se viralizaron en redes sociales. Primero se ve a una persona intentado encender el vehículo. Como no pudo llevar a cabo esa tarea, un grupo de policías se encargó de traccionar el móvil a pie y acomodarlo a un costado de la calle.

Mientras realizaban esa maniobra, los oficiales recibían gritos de todo tipo. “No andan ni los patrulleros”, manifestó una persona en uno de los videos. Una mujer, indignada, consideró que la situación era “una vergüenza”.

Este domingo al mediodía, Roberto Sabo, de 48 años y padre de mellizos, atendía su kiosco "Drugstore Pato", ubicado en Avenida de Mayo al 800, cuando un hombre, de 29 años, y una adolescente, de 15, ingresaron armados al local y le pidieron la plata de la caja.

Luego, lo asesinaron con, al menos, un disparo en la cabeza, aunque la esposa de la víctima, en declaraciones televisivas, reveló que a su marido “le pegaron seis tiros”.

Según un testigo, la pareja acusada del asesinato se escapó en un Ford Focus negro que previamente le habían robado a un remisero, aunque no llegaron muy lejos porque a tres cuadras del kiosco, en el cruce de las calles Saavedra y Alvear, chocaron contra un árbol.

Para esconderse, los delincuentes entraron a un supermercado chino, donde hicieron unas compras y cambiaron su ropa. Al salir, volvieron a robar: esta vez una moto Yamaha, que le sacaron a un hombre que hacía delivery.

El robo de la moto marcó el final. Policías de la Comisaría 2° de Ramos Mejía recibieron un alerta e iniciaron un operativo cerrojo, que terminó con el hombre y la adolescente detenidos en Avenida de Mayo y Rivadavia, a ocho cuadras del kiosco.

Uno de los sospechosos fue identificado como Leonardo Daniel Suárez. De la adolescente, por ser menor de edad, se reserva su identidad. Les encontraron cinco teléfonos celulares, plata en efectivo y un revólver calibre .22, con cuatro vainas intactas y una servida.

La causa quedó a cargo del fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática de Homicidios del Departamento Judicial La Matanza, quien caratuló el hecho como "homicidio en ocasión de robo".



Bronca e indignación


Vecinos se autoconvocaron para pedir justicia por el kiosquero. Frente a la comisaría donde se encuentran detenidos los acusados, se realizó el corte de la calle y la quema de conos policiales, con el objetivo de que no liberen a los delincuentes.

Hasta allí llegó el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, quien fue recibido con insultos, al grito de "asesino", por una turba que se enardeció.

Algunas personas se treparon a las columnas de la sede policial, mientras los agentes policiales formaron un cordón en la entrada de la comisaría, de manera preventiva.

Entre los carteles que se destacaban en la protesta, habían frases como "Basta de Zaraza" o "Matanza zona liberada". En otra pancarta se leía: "Algo peor que un político corrupto es un ciudadano que los defienda". El reclamo por el crimen ya impactaba en la política.


CLARÍN

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