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El Presidente argentino evita condenar la represión comunista en Cuba

Nota de Santiago Las Heras

Nota de Santiago Las Heras


 Bajo el peso y el condicionamiento de una estrecha relación que mantiene la vicepresidenta argentina, Cristina Kirchner, con el actual régimen cubano, el Gobierno del presidente Alberto Fernández se justificó diciendo públicamente «desconocer lo que ocurre en la isla».


Con una insólita excusa por su condición de presidente, el mandatario argentino evitó condenar los hechos de violencia y represión al sostener que son cuestiones que se deben resolver internamente: “No conozco exactamente la dimensión del problema en Cuba. No es Argentina ni ningún país del mundo el que tiene que decir qué debe hacer Cuba”.


Pese a la multitudinaria protesta en contra de la dictadura de Miguel Díaz-Canel, Fernández evitó dar su opinión sobre los hechos ocurridos pero sí reclamó el fin del bloqueo contra el país caribeño que mantiene los Estados Unidos.


“Yo no sé lo que está pasando en Cuba, pero terminemos con los bloqueos. Los pueblos deben resolver la manera en la cual quieren vivir, si tenemos que favorecer la paz de los mismos. No hay nada más inhumano en una pandemia que un bloqueo”, reclamó el presidente.


Las protestas de grupos de cubanos en contra del gobierno del dictador Díaz-Canel que comenzaron en San Antonio de los Baños, Palma Soriano y Bauta, y que rápidamente se difundieron a través de las distintas redes sociales al grito de “Libertad”, fueron ignoradas expresamente por la Cancillería argentina que sólo expresó que “están siguiendo atentamente la evolución de los hechos”, sin haber emitido aún un comunicado oficial.


Mientras tanto en Argentina, y al grito de “Libertad”, “Patria y Vida”: con pancartas y banderas, decenas de personas se concentraron en el barrio porteño de Belgrano en apoyo a los miles de cubanos que salieron a las calles reclamando ante la falta de alimentos e insumos básicos en medio de una grave crisis económica y sanitaria que atraviesan.


Aunque evitó dar definiciones categóricas, el presidente Alberto Fernández recordó que en las últimos dos reuniones del G20 pidió «por favor que se terminen los bloqueos en el mundo, porque cuando bloquean a un país bloquean a una sociedad, y eso es lo menos humanitario que existe».


«No soy yo quien debe decirles a los pueblos lo que tienen que hacer; ni Argentina ni ningún país del mundo», dijo y prosiguió: «Sí tenemos que favorecer la paz de los pueblos y que los pueblos encuentren el diálogo y el camino de salida», advirtió el jefe de estado.


En sintonía con el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, quien afirmó que Estados Unidos tiene «una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en el país», Alberto Fernández se refirió a Venezuela al expresar: «Siempre he acompañado los informes de Michele Bachelet cuando fueron muy severos en materia de Derechos Humanos, pero eso no significa que pueda permitirse la intervención de terceros países en un país para resolver cómo debe ser el Gobierno», sentenció.


El presidente argentino insistió con enfocar la crisis en Cuba con el bloqueo económico: “No conozco exactamente la dimensión del problema en Cuba, lo que tengo claro, como dijo Manuel López Obrador, es que, si realmente nos preocupa lo que pasa, terminemos con los bloqueos, le están haciendo un daño incalculable y también a Venezuela. Si realmente nos preocupa tanto la vida de los venezolanos, terminemos con los bloqueos. No hay nada más inhumano en una pandemia que bloquear económicamente a un país”.


Recordamos que la propia vicepresidenta Cristina Kirchner tiene una estrecha vinculación con el régimen cubano. La exmandataria llevó a la isla a su hija Florencia Kirchner durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando en la Justicia avanzaban las investigaciones por corrupción. Además, fue ella misma quien intervino decididamente en la designación del actual embajador argentino en Cuba, Luis Ilarregui. Cabe destacar también, que Cuba fue el escenario internacional que eligió Cristina Kirchner para presentar su libro en los prolegómenos de la elección presidencial en Argentina.


Mientras tanto, sobre los hechos ocurridos en la isla, el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá, manifestó que aún “no hay una posición tomada” al respecto. El canciller aseguró, además que siguen la situación “con atención” y que se fijará la postura “bajo la óptica” de los derechos humanos: “No es un tema geopolítico, es un tema ético”.


En contraposición de la postura oficial adoptada por el Gobierno argentino, la oposición se expresó rápidamente: «El capitalismo fracasó. Lo que anduvo fenómeno fue el comunismo cubano. Si se cae ahora, la dictadura cubana va a completar más de seis décadas de supuesta revolución social sin haber tenido nunca un dirigente de primer nivel negro», afirmó la líder el PRO, Patricia Bullrich.


«La frutilla del postre de este fin de semana glorioso, sería el derrocamiento del régimen comunista cubano», arengó el Diputado Nacional por Neuquén, Francisco Sánchez.


«Todos los hombres y mujeres que amamos la libertad tenemos que apoyar al pueblo cubano en este momento. Que termine de una buena vez el régimen criminal y vuelva la libertad a Cuba. ¡Basta de la dictadura comunista!», denunció el exministro de Economía, Ricardo López Murphy.


Por su parte, desde el oficialismo, pocos dirigentes decidieron expresarse públicamente: «Washington cree que «llegó el momento»: magnicidio en Haití, paramilitares y narcos en cerros de Caracas, Keiko no acepta su derrota, crímenes de Duque silenciados x la prensa. ¡Solidaridad internacional con Cuba para frustrar este ataque!».


«La Revolución Cubana es la mayor expresión del internacionalismo y solidaridad con los pueblos de todo el mundo. #CubaNoEstaSola no estuvo ni estará sola, Manifiesta tu apoyo a la Revolución Cubana en momentos como éste, bajo feroz ataque de EEUU y sus mercenarios», denunció el Sociólogo y politólogo, Atilio Borón.


Para un presidente que dijo no saber «qué pasa en Cuba”, resulta sospechosa su imparcialidad y llamativa la neutralidad del presidente Alberto Fernández.


Gaceta.es

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