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Hay 291 escuelas en Buenos Aires que aún no abrieron por problemas de infraestructura: la realidad de los alumnos que esperan volver a clases

 Tras un año de clases virtuales debido a la pandemia de coronavirus, aún hay 291 escuelas en la provincia de Buenos Aires que no volvieron ...

 Tras un año de clases virtuales debido a la pandemia de coronavirus, aún hay 291 escuelas en la provincia de Buenos Aires que no volvieron a la presencialidad. En algunos municipios, de 50 secundarios hay 46 que permanecen cerrados por problemas de infraestructura, en un contexto en el que uno de cada cinco chicos no tiene acceso a Internet. En un informe de Telenoche, padres de chicos que hace más de un año no asisten a clases presenciales contaron cómo sobrellevan la situación.



La escuela Técnica N° 3 de San Fernando está cerrada desde que empezó la pandemia de coronavirus. Así lo afirmó Carolina, mamá de alumnos de primer y cuarto año. “Los directivos nos explicaron que no los dejan abrir porque se llueven los techos. El espacio físico no está en condiciones para que haya clases: está inhabilitado por tiempo indeterminado”, afirmó resignada.


“Mis hijos están todo el día acá, estudian lo que les van mandando y yo ayudo”, explicó. “Sentí bronca cuando supe que no habría presencialidad”, expresó.


Brian, hermano de un alumno de segundo grado, contó que el nene no asistió a clases en todo el 2020 y tampoco pudo seguir las actividades que la maestra enviaba porque la familia no tiene acceso a Internet. “No sabe leer ni escribir. Lo poquito que va aprendiendo es lo que ve con una maestra particular que pagan mis papás”, explicó. “Pasó primer grado así, aunque pedimos que no lo hagan pasar de año”, afirmó.



Según explicó María Julia Orozco, integrante de la agrupación “Padres organizados de Buenos Aires”, la explicación oficial para mantener cerradas las escuelas tiene que ver con “problemas de infraestructura”. En ese sentido, Alejandro, papá de un nene de cuarto grado de un colegio de Don Bosco, en Quilmes, contó que la institución a la que asiste su hijo “no está en condiciones hace mucho tiempo”.


“No tiene conexión de gas, tiene problemas con el agua y las salas no tienen ventilación ni luz adecuada”, detalló. Dijo que hace muchos años se planteó la construcción de un nuevo edificio y explicó que hay una obra “casi terminada” que aún no se puede usar. “El intendente anterior lo inauguró, pero no tenía las cosas necesarias para su habilitación”, indicó.



Mientras tanto, las familias atraviesan “enormes dificultades” ya que “las condiciones para cumplir con la educación virtual no existen”, sostuvo Alejandro. “El grado de mi hijo, en su mayoría, no se pudo conectar a las clases”, lamentó.


En este contexto, Iván Matovich, coordinador del programa de educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) describió la situación actual como una “tragedia educativa silenciosa”. “Los más perjudicados son los sectores vulnerables, jóvenes que tienen que decidir entre salir a trabajar o estudiar”, precisó. Agregó que esto representa un problema a largo plazo y aseveró: “No va a haber tiempo de volver atrás”.


“Este sistema garantiza la desigualdad”, afirmó Orozco. “El que tiene, tiene: va a buscar algún medio alternativo o va a pagar docentes que colaboren. En cambio, el que no tiene, no tiene y, encima, si lo poco que tenía lo deja de tener, lo estás sumiendo en una oscuridad de desamparo”, concluyó.

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