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Sensaciones en VIVO el FIN DE SEMANA


Los puntos de Cristina Kirchner, "todos comen con todos" y la frase de Florencio Randazzo para Mauricio Macri

PABLO DE LEÓN/CLARÍN

PABLO DE LEÓN/CLARÍN
El peronismo atraviesa un estado de reorganización tras la derrota electoral.

El avispero peronista está de parabienes: “Lo que viene es lo mejor, esto se puso bueno”, confesaba ayer, agitado, un intendente bonaerense, al enterarse de que estaban almorzando Florencio Randazzo y Martín Insaurralde.

Es que la noche anterior el intendente de Lomas de Zamora había compartido un asado con Máximo Kirchner y otros de La Cámpora, la jefa comunal de La Matanza y más intendentes enrolados en el kirchnerismo, lo cual alterado el espíritu de quienes alientan la candidatura 2017 de Randazzo.


En el peronismo se vive un momento de rearmado y citas urgentes que intentan mostrar que se sacan algo de modorra tras la derrota electoral de un año y medio atrás. Por eso, todos comen con todos y no vale apurarse con definiciones.

Más aún cuando quien definirá su juego a último momento es ni más ni menos que Cristina Fernández de Kirchner. El 24 de junio, fecha límite para presentar a los precandidatos para las primarias abiertas y obligatorias, se verá qué pasa en el atribulado peronismo.

Aquella noche de martes un dirigente de La Cámpora puso a disposición su quincho en el barrio porteño de Caballito, tal como contó Clarín. El asado corrió en los platos de Máximo, intendentes filo K como Ariel Sujarchuk (Escobar) y Walter Festa (Moreno) y otros con camiseta "esmeralda", como Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa) o el propio Insaurralde, esposo de Jésica Cirio.

Con los matanceros Verónica Magario y Fernando Espinoza con presencia activa, vaciaron los pingüinos con tinto mientras hablaban de la necesidad de ir todos juntos, sin peronistas poblando listas alternativas que sirvan a las intenciones del macrismo en la provincia de Buenos Aires.

Y al día siguiente, Insaurralde y Randazzo se sentaron a almorzar y dieron el punto exacto del estado de situación del peronismo bonaerense: todos hablan con todos, nadie rompe ningún puente y recién sobre el final de junio las cartas serán echadas.

En esa comida en Puerto Madero que incluyó abadejo, pollo y ensaladas, el de Lomas insistió con su propuesta de un "frente potente" con todos los sectores peronistas. Y evitó definir si será candidato en este turno o si se guarda para disputar la gobernación en 2019.

Randazzo hizo base en el Hotel NH, a metros de la Plaza de Mayo y de su búnker de la calle Bolívar, y mantuvo 3 reuniones: una con legisladores, otra con intendentes de la Sexta Sección Electoral y la final con “los sin tierra”, como se les dice a los dirigentes que son de un lugar donde el intendente no es peronista.

El exministro del Interior y Transporte evitó decir que va a ser candidato y tampoco (como es su nueva definición) enunció discursos imperativos. Pero dejó un par de frases en cada reunión: “El peronismo necesita sí o sí de internas” y “El enemigo es Macri”.


A la gente no le alcanza la guita y el Gobierno es absolutamente insensible ​


Esa definición política significa que los puentes no se dinamitan, ni siquiera con la propia Cristina. Y que las “tertulias mixtas” serán la clave de estos tiempos.

Por eso ayer mismo Randazzo cenó con Fernando Grey, intendente de Esteban Echeverría, quien la semana anterior había recibido en su partido a Daniel Scioli para una recorrida. El exgobernador está visitando 2 o 3 distritos por día y este jueves le toca San Fernando y luego Cañuelas, Marcos Paz y General Las Heras.

En esta carrera de “todos con todos”, Sujarchuk de Escobar y Festa de Moreno se sientan con Emilio Pérsico, uno de los líderes del Movimiento Evita, fuerza que se ha mostrado crítica hacia Cristina. Y Randazzo se junta con los jefes comunales Julio Pereyra (de Florencio Varela), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Mariano Cascallares (Almirante Brown).

Desde La Cámpora también destacan la idea de juntarse y resaltan el “rol importante de Máximo, que trabaja todos los días para generar una lista fuerte electoralmente”, según asevera un dirigente del Frente para la Victoria que suele acompañarlo. “Está en 'modo Néstor Kirchner on'”, afirman en broma para emparentar al joven diputado con el estilo que su padre mantenía en tiempos de construcción política.


Quienes la defienden aseguran que “la que mide es ella” y con esos números (entre 30 y 40 puntos, según quién hable) es la única garantía para vencer al macrismo que gobierna Nación, Ciudad y Provincia y tiene "los fierros” y el poder del Estado para afrontar este turno electoral de renovación parlamentaria.

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