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Sensaciones en VIVO el FIN DE SEMANA


Grabich sueña, Bardach sufrió

El santafesino y la cordobesa, compañeros del seleccionado de natación, son la contracara en cuanto a la preparación mental de cara a estos...

El santafesino y la cordobesa, compañeros del seleccionado de natación, son la contracara en cuanto a la preparación mental de cara a estos Juegos Olímpicos.
La confianza lo es todo. En la vida y en el deporte. Dos integrantes de un seleccionado se entrenan de la misma manera, de acuerdo a lo pautado en el plan, se van tres semanas a la altura del Centro Deportivo La Loma, en San Luis Potosí, México, y llegan a los Juegos Olímpicos con sus mejores marcas y hasta récords argentinos. Tienen ante sí su gran momento. Pero responden de manera diferente ante ese momento. Esta contracara se ve en Río de Janeiro con Federico Grabich y Virginia Bardach. El santafesino quedó el domingo a dos centésimas de su récord argentino de los 200 metros libre y hoy irá en busca de la semifinal -y, si puede, la final- de los 100 libre. La cordobesa, en tanto, se fue entre lágrimas de los 200 medley (hizo 2m17s94), con un lapidario: “Es feo venir a unos Juegos Olímpicos y no disfrutar”.


La confianza lo es todo. En la vida y en el deporte. Dos integrantes de un seleccionado se entrenan de la misma manera, de acuerdo a lo pautado en el plan, se van tres semanas a la altura del Centro Deportivo La Loma, en San Luis Potosí, México, y llegan a los Juegos Olímpicos con sus mejores marcas y hasta récords argentinos. Tienen ante sí su gran momento. Pero responden de manera diferente ante ese momento. Esta contracara se ve en Río de Janeiro con Federico Grabich y Virginia Bardach. El santafesino quedó el domingo a dos centésimas de su récord argentino de los 200 metros libre y hoy irá en busca de la semifinal -y, si puede, la final- de los 100 libre. La cordobesa, en tanto, se fue entre lágrimas de los 200 medley (hizo 2m17s94), con un lapidario: “Es feo venir a unos Juegos Olímpicos y no disfrutar”.

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Grabich nadará hoy en la última serie de los 100 libre, donde llega con el décimo mejor tiempo de todos los participantes: los 48s11 que son el récord argentino que logró el 14 de julio del año pasado, en los Juegos Panamericanos de Toronto, cuando fue el primer relevista de la posta 4x100 libre. Y es pura esperanza.

“Haber nadado los 200 con un buen tiempo y cerca de mi récord me hizo sacarme los nervios. No tenía muchos y eso me preocupaba, porque los nervios son necesarios para la carrera. Conozco el ambiente, sólo estaba concentrado en correr y sé que estoy en forma”, dijo el de Casilda, pensando en lo que le tocará hoy.

“La idea es ir paso a paso. Primero tratar de clasificarme a la semifinal (entran los 16 mejores tiempos) y después pensar en intentar llegar a la final. Eso es lo más difícil, obviamente. Y si me meto en la final, no te puedo decir que no voy a ir en busca de podio, pero ya es muy difícil poder entrar”, dijo sobre la instancia que se disputará desde las 22.03.

El presente de Bardach es radicalmente diferente. Ayer, cerca de las 14, cuando charló con los periodistas lo hizo entre lágrimas por sus malas series en 200 y 400 medley. “Voy a tener que aprender para Tokio 2020. Deberé estar más preparada mentalmente, porque físicamente lo estoy. No vine acá a joder y es feo cuando dejás tantas cosas de lado y ni siquiera lo disfrutás. Es feo”, apenas se le pudo escuchar entre sollozos.

Ella sabe que el problema es de la mente. Y eso la altera más. “Mientras competís, el cuerpo siempre te va a doler, pero esto es más psicológico. El dolor del cuerpo se te pasa. Georgina me dijo que era muy difícil estar en este lugar”, contó sobre las palabras de su hermana, medallista de bronce en Atenas 2004, pero que sufrió estas presiones en los siguientes Juegos.

Virginia Bardach, decepcionada tras su serie en los 200 metros medley.
REUTERS
Virginia Bardach, decepcionada tras su serie en los 200 metros medley. REUTERS
“Esto es diferente a cualquier otro torneo. Se siente diferente, pero lo tendría que haber superado bien. Estaba para mejorar mis marcas. Me esforcé más, me fui a la altura. No sé. En Asunción nadé bien e hice mis marcas porque disfruté nadar en el Sudamericano. Estaba tranquila. Eso fue lo diferente. Nadé para mí”, concluyó quien hoy competirá en las series de 200 mariposa.

Y para colmo su tranquilidad se alteró más en estos días cuando se dio cuenta de que le habían revuelto las cosas en la habitación que comparte con Julia Sebastián. Sólo le faltó alguna prenda y unos lentes, pero pasó un mal momento. No utilizó esto como excusa. Simplemente, su cabeza no funcionó. Nada menos que eso.

HERNÁN SARTORI/CLARÍN

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