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Pese a la suba de tarifas, el consumo de electricidad creció casi un 5 por ciento

Con la industria en problemas y el consumo pasando sofocones, en el Gobierno esperaban que el consumo de energía eléctrica mostrara una ten...

Con la industria en problemas y el consumo pasando sofocones, en el Gobierno esperaban que el consumo de energía eléctrica mostrara una tendencia a la baja. Sin embargo, la demanda de luz creció un 4,9% en junio y acumula una suba interanual de 3,5%, según datos de Fundelec.
En Buenos Aires y el conurbano, el consumo de luz subió un 7% en junio en relación al año pasado. En estas localdiades, que operan Edesur y Edenor, las facturas estuvieron congeladas por 15 años. Desde febrero, se aplicó un incremento de 400%, que podía llegar a más de 600% en algunos casos. Las boletas, que antes eran de $ 54 bimestrales, traspasaron los $ 300. Sin embargo, esa suba parece no haber aplacado a los hogares.


En Buenos Aires y el conurbano, el consumo de luz subió un 7% en junio en relación al año pasado. En estas localdiades, que operan Edesur y Edenor, las facturas estuvieron congeladas por 15 años. Desde febrero, se aplicó un incremento de 400%, que podía llegar a más de 600% en algunos casos. Las boletas, que antes eran de $ 54 bimestrales, traspasaron los $ 300. Sin embargo, esa suba parece no haber aplacado a los hogares.

La predisposición de los hogares a consumir pese a los incrementos podría dar margen al Gobierno para aplicar un nuevo aumento, a partir de 2017. El tema estará en las audiencias públicas que realizará el Poder Ejecutivo sobre los incrementos de luz y gas. En este servicio, el tema se judicializó y el sector está detenido, sin poder facturar.

Desde el ministerio de Energía señalan que la temperatura promedio de junio fue muy baja y que eso empujó el consumo tanto de luz como de gas. Los artefactos para calefaccionarse estuvieron casi a pleno.

La conducta de los hogares parece estar lejos de las expectativas del Gobierno. En conversaciones privadas, el presidente Mauricio Macri expresó que esperaba un ahorro energético de 20% para este año, porque suponía que los mayores precios de luz y gas frenarían el consumo.

El mandatario se quejó ayer de la calefacción en el salón "La Cúpula" del  CCK. Se trata de una superficie vidriada de 2.500 metros cuadrados, ayer colmada centenar de empresarios y funcionarios vestidos de traje por un anuncio (ver pág. 30). Macri reconoció rostros sudorosos y se preguntó: "¿Estamos un par de grados más de lo que deberíamos?" Fue en relación a la calidez del lugar, que contrastaba con el frío fuera del edificio.

La mayor demanda de energía eléctrica fue casi nacional. También se registró en Salta (17 %), Misiones (16%), Santiago del Estero (13%), Tucumán (12%), Corrientes (11%), Entre Ríos, Formosa y Jujuy (8%), según Fundelec, en base a datos públicos. Córdoba y Chaco consumieron un 7% más de luz, en niveles similares a los de Buenos Aires. Hubo menos consumo en algunas zonas del interior de la provincia de Buenos Aires (7% en la concesión de Edes), Mendoza y Chubut (4%), y Río Negro (3%).

Un consultor del sector energético,  de contacto frecuente con las empresas, entiende que la mayor demanda viene por el lado de los hogares. Según sus datos preliminares, la demanda industrial de luz registró una caída fuerte, mientras que los hogares hicieron lo contrario.

"Hay una gran tendencia a seguir electrificando la vida cotidiana", dice Gerardo Rabinovich, vicepresidente del IAE General Mosconi y uno de los mayores expertos en la materia. "También habría que ver con el traspaso de gas a luz. Hay una percepción sobre la suba del gas, que llevó a los hogares a volcarse por la luz", completa.

En los últimos años, en la ciudad de Buenos Aires también proliferaron los edificios que son solo eléctricos. Esto fue para evitar los recurrentes problemas con las distribuidoras de gas, que hoy tienen paralizados decenas de torres de departamentos por fugas de gas.  Pero no existe un estudio sobre el impacto de esas modificaciones en las construcciones residenciales.

El país importó un 3% de su energía eléctrica. La dependencia extranjera en este segmento es mucho menor que en gas. En invierno, un 40% del gas que se requiere viene de importaciones. El Gobierno esperaba que la baja de la demanda que acompañaría la suba tarifaria implicaría menos importaciones de energía y, por tanto, un alivio sobre el saldo comercial y el déficit fiscal.

Aunque los aumentos de luz se registraron en todo el país, en Buenos Aires y el conurbano las tarifas se multiplicaron entre 5 y 7 veces, porque ese era el nivel de retraso en relación al interior.

Las distribuidoras de Buenos Aires cobraron $ 37 (por un consumo de 500 kWh) por bimestre sin impuestos, mientras que en el interior se iba de $ 80 a $ 275, con un promedio de $ 177.  Para una boleta de 750 kWh por bimestre, en Buenos Aires se pagaba $53, mientras que en el resto del país variaba entre $130 y $388 (promedio $259), en 2015.

MARTÍN BIDEGARAY/CLARÍN

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